Como la noticia la leerán ustedes mismos, paso a comentarla:
El asunto es que la misa no vuelve DERECHAMENTE hacia atrás, sino que producto de acomodes internos relativos a resaltar la belleza de la Capilla Sixtina, en cierta forma el Papa dará la espalda en algunos momentos a los fieles.
De modo que al final de cuentas, igual se generarán resquemores en el pueblo católico, o al menos en el más sensible, en el que incluyo.
Y ello es porque si bien es cierto que debemos mantener nuestra doctrina, y nuestra tradición, no es menos cierto que los ritos DEBEN actualizarse cuando su simbolismo aleja al pueblo del verdadero sentido de éstos. Es lo que pasó en el Concilio Vaticano II: Una actualización.
El mensaje que debemos dar al mundo es el de ser una Iglesia llena de vida, esta medida atenta contra ello, por el contrario, nos muestra anticuados, pacatos, fomes si se quiere, aleja a la juventud, al menos a la mayoría, pues siempre habrán algunos que “remen para otro lado”.
Es importante que los católicos sepamos leer de manera correcta las medidas adoptadas por el Vaticano, de modo de reconocer el verdadero sentido de la medida de Benedicto XVI (visual) , a pesar de que puede no ser claro, y ello para poder aclarar a los “menos católicos” y de otros credos que nuestra Iglesia NO VA A RETROCEDER, por el contrario, VA A LA VANGUARDIA en cuanto a lo DOCTRINARIO.
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